Prevención psicológica en los adolescentes

La prevención de violencia en adolescentes, evitaría tantos trastornos en los jóvenes que generan la violencia juvenil la cual presenta efectos negativos tanto para el joven como para su entorno familiar y se ha demostrado que la actuación consecuente y oportuna de un psicólogo puede ayudar muchísimo a mejorar las prestaciones psicofísicas y a devolver el equilibrio emocional al paciente y a su familia.

Siempre nos hacemos las pregunta, ¿cuáles serían los procesos específicos para implementar medidas eficaces contra este terrible problema de la violencia juvenil que agobia y ataca a más familias de las que se piensa hoy día?, en primera instancia ya que el adolescente está inmerso en la confusión propia del periodo de cambios que atraviesa es incapaz de tomar una resolución firme por lo que se debe hacer una prevención de violencia en adolescentes.

Los indicados para solicitar esta ayuda de un psicólogo serían sus padres o tutores que deben ser los primeros (aunque en algunos casos sucede exactamente a la inversa, los padres son los últimos en enterarse que sus hijos se encuentran en problemas) en notar la existencia del conflicto, como segundo paso, queda el convencer al adolescente de iniciar el tratamiento psicológico no hablándole directamente de problemas, sino remarcándole el beneficio que va a obtener al recuperar el equilibrio de sus emociones, sentimientos y pensamientos que a veces le es imposible ventilar y menos aún solucionar en su entorno familiar sin la intervención prudente de un psicólogo.

Como último paso y el fundamental, es la constancia con que se asuma y se lleve a cabo el tratamiento para que este pueda surtir un efecto positivo y es que una vez iniciado el tratamiento y concertada la planificación a emplear según las características del caso presentado, no se puede desistir, ni cambiar de procedimiento, pues sólo la constancia y el seguimiento de los consejos profesionales serán lo que nos harán llegar al camino correcto luego de haber pasado la encrucijada de la incertidumbre del no saber qué hacer.